
1. Redes 5G
La red 5G promete ser hasta 100 veces más veloz que el 4G. Según DAMO, esto acelerará el desarrollo de videos de ultra alta definición 4k y 8k, así como el avance de realidad virtual y aumentada.
Esta tecnología también favorecerá el desarrollo de internet de las cosas, y de vehículos autónomos donde la baja latencia (la reducción en el tiempo de respuesta entre que se manda y recibe una orden) resulta fundamental.
2. Nuevas arquitecturas de computación
Arquitecturas de computación heterogéneas, sistemas con más de un tipo de procesador y circuitos integrados con aplicación específica (ASIC). Todo apunta a mejorar el procesamiento de datos, optimizar la eficiencia energética y a reducir la latencia, algo fundamental para internet de las cosas.
La arquitectura de computación se irá optimizando para potenciar el desarrollo de inteligencia artificial y la tan esperada llegada de la computación cuántica.
3. Chips de inteligencia artificial
Los sistemas de machine learning requieren de procesamiento de grandes volúmenes de datos a toda velocidad. Para optimizar estos procesos, se comenzarán a usar cada vez más chips de inteligencia artificial (IA), cada vez más potentes gracias al apilado en 3D.
4. Asistentes virtuales cada vez «más humanos»
Los asistentes virtuales integrados en parlantes, computadoras y teléfonos se han vuelto cada vez más inteligentes: responden preguntas, se anticipan a necesidades del usuario y hasta cuentan chistes.
En este 2019 se seguirán humanizando los asistentes al punto tal que, según anticipa DAMO, incluso podrían pasar el test de Turing en algunas situaciones. Claro que de la mano de estos avances también llegan nuevos desafíos, de ahí que será necesario establecer nuevas regulaciones y mecanismos de control para que no se abuse de esta tecnología para, por ejemplo, cometer fraudes.
Los asistentes serán cada vez más humanos, útiles y compañeros de los humanos que los usarán tanto para que se les faciliten las tareas, así como para interactuar con ellos para sentirse más acompañados.
5. Máquinas con sentido común
Las redes neuronales emulan el funcionamiento del cerebro humano. Esto les otorga a las máquinas cada vez mayores capacidades cognitivas, de análisis y hasta sentido común.
El uso de técnicas de aprendizaje profundo (deep learning) permitiría resolver situaciones que antes no se podían abordar. En este sentido se podría comenzar a entender cómo las redes neuronales de IA toman decisiones.
Esto permitiría mejorar el entrenamiento de las máquinas y continuar hacia un futuro cada vez más inteligente.
